Cambio Climático
El Cambio Climático y su Influencia sobre Argentina
Por Cristian Frers *
Fuente: EcoPortal.Net. http://www.ecoportal.net/content/view/full/51420
07 septiembre 2005
El clima ejerce una enorme influencia en la naturaleza y en nuestras vidas, determina en gran medida la fauna y la
flora de cada lugar, la cantidad de agua dulce disponible, los cultivos... y al final también influye en la cultura y
medios de vida de cada región del mundo.
El Cambio Climático Global y su influencia sobre la República Argentina
Cambio climático Global
El clima ejerce una enorme influencia en la naturaleza y en nuestras vidas, determina en gran medida la fauna y la
flora de cada lugar, la cantidad de agua dulce disponible, los cultivos... y al final también influye en la cultura y
medios de vida de cada región del mundo.
Desde hace más de 20 años los científicos vienen advirtiendo que la temperatura de nuestro planeta está
aumentando debido a la actividad industrial, y que esto está causando cambios en el clima de la tierra.
La temperatura media global de la superficie terrestre se ha incrementado de 0,4 a 0,8ºc desde el siglo pasado, y
en la década de los 90 se encuentran los seis años más cálidos de todo el período.
Sabemos que el clima es un sistema complejo y cambiante de circulación del aire de la atmósfera en permanente
intercambio de energía con el mar y la superficie terrestre, y también sabemos que en otras épocas era muy
diferente al actual, por ejemplo, hace 10.000 años
La temperatura media global era de 4 a 5º c inferior a la de hoy, y el hielo cubría una gran extensión del planeta. así
que no es una novedad que el clima cambie, lo que es un gravísimo problema es que cambia tan rápido que la
humanidad no puede adaptarse y una gran parte de la población, sobre todo la más pobre, sufrirá un
empeoramiento de sus condiciones de vida: inundaciones, pérdida de fertilidad del suelo, propagación de
enfermedades tropicales...
La atmósfera
Capa gaseosa que rodea al planeta Tierra, se divide teóricamente en varias capas concéntricas sucesivas. Estas
son, desde la superficie hacia el espacio exterior: troposfera, tropopausa, estratosfera, estratopausa, mesosfera y
termosfera.
La atmósfera es uno de los componentes más importantes del clima terrestre. Es el presupuesto energético de ella
la que primordialmente determina el estado del clima global, por ello es esencial comprender su composición y
estructura (GCCIP, 1997). Los gases que la constituyen están bien mezclados en la atmósfera pero no es
físicamente uniforme pues tiene variaciones significativas en temperatura y presión, relacionado con la altura sobre
el nivel del mar (GCCIP, 1997).
Composición de la atmósfera
Es una mezcla de varios gases y aerosoles (partículas sólidas y líquidas en suspensión), forma el sistema ambiental
integrado con todos sus componentes. Entre sus variadas funciones mantiene condiciones aptas para la vida. Su
composición es sorprendentemente homogénea, resultado de procesos de mezcla, el 50% de la masa está
concentrado por debajo de los 5 km. s.n.m. Los gases más abundantes son el N2 y O2. A pesar de estar en bajas
cantidades, los gases de invernadero cumplen un rol crucial en la dinámica atmosférica. Entre éstos contamos al
CO2, el metano, los óxidos nitrosos, ozono, halocarbonos, aerosoles, entre otros. Debido a su importancia y el rol
que juegan en el cambio climático global, se analizan a continuación.
Sustancias que contaminan la atmósfera
Algunos de los principales contaminantes atmosféricos son substancias que se encuentran de forma natural en la
atmósfera. Los consideramos contaminantes cuando sus concentraciones son notablemente más elevadas que en
la situación normal. Así se observa en la siguiente tabla en la que se comparan los niveles de concentración entre
aire limpio y aire contaminado.
El efecto invernadero
La vida se ha desarrollado en la tierra como resultado de muchas condiciones que hacen este planeta realmente
especial. Una de esas condiciones es el efecto invernadero. Es un proceso natural en el que parte de los rayos del
sol que llegan a la superficie y luego son reemitidos hacia el espacio en forma de calor, quedan atrapados en la
atmósfera por la acción de ciertos gases, de manera que se retiene un calor del sol que mantiene la superficie de la
tierra a una temperatura adecuada para la vida.
El vapor de agua es el agente principal en este proceso, pero hay otros gases que también cuentan y cuya
concentración en la atmósfera ha aumentado considerablemente por las actividades humanas en los últimos 100
años, de modo que se está intensificando artificialmente el efecto invernadero, y aumentando la temperatura del
planeta.
El principal gas de efecto invernadero es el co2; su concentración ha aumentado en un 32% desde la revolución
industrial y más de las tres cuartas partes de este aumento se deben a la quema de combustibles fósiles (carbón,
fuel, gas) en procesos industriales, para transporte, uso doméstico, .etc.., en definitiva para obtener energía.
también los incendios forestales liberan co2 a la atmósfera.
El metano, es otro importante gas de efecto invernadero, cuya concentración se ha más que duplicado. algunas
prácticas agrícolas, las explotaciones ganaderas intensivas de porcino y los procesos de obtención de combustibles
fósiles (como el gas natural) son actividades emisoras de metano.
Otros gases causantes del cambio climático que emitimos en menor cuantía son los óxidos de nitrógeno (nox) y los
clorofluocarbonos (cfc y hcfc), que se han venido usando en las neveras, equipos de aire acondicionado y
aerosoles, y que antes no existían en la atmósfera.
Dióxido de carbono
Es el más importante de los gases menores, involucrado en un complejo ciclo global. Se libera desde el interior de la
Tierra a través de fenómenos tectónicos y a través de la respiración, procesos de suelos y combustión de
compuestos con carbono y la evaporación oceánica. Por otro lado es disuelto en los océanos y consumido en
procesos fotosintéticos. En la actualidad su concentración ha llegado a 359 ppmv (partes por millón volumen),
producto de la acción antropogénica: quema de combustibles fósiles y materia orgánica en general.
Fuentes naturales: respiración, descomposición de materia orgánica, incendios forestales naturales.
Fuentes antropogénicas: quema de combustibles fósiles, cambios en uso de suelos (principalmente deforestación),
quema de biomasa, manufactura de cemento.
Sink: absorción por las aguas oceánicas, y organismos marinos y terrestres, especialmente bosques y fitoplancton.
Ciclo de vida: Entre 50 y 200 años.
Consecuencias del Cambio Climático
Si el aumento de emisiones sigue como hasta ahora, sin tomar ninguna medida, la temperatura media global en la
superficie terrestre será de 1,2 a 3,5ºc mayor que la actual hacia el año 2080. los continentes se calentarán el doble
de rápido que los océanos, y también se notará más el aumento de temperatura en los inviernos en latitudes altas.
lloverá más en algunas regiones pero menos en otras, y los trópicos, zona de gran riqueza ecológica, sufrirán
notables alteraciones de su régimen de lluvias.
Aumento del mar: el nivel del mar subirá lenta pero constantemente, y en el 2080 aumentará unos 40 cm de
promedio global. en consecuencia se calcula que 81 millones de personas sufrirán inundaciones por esta causa. la
gran mayoría de países del sudeste asiático, desde Pakistán hasta Vietnam, incluyendo indonesia y filipinas, y
también los de África oriental y el mediterráneo, los pequeños estados insulares del caribe, del océano indico y del
pacífico corren el riesgo de desaparecer.
Pero si se tomaran medidas para disminuir las emisiones de co2 y se estabilizaran al 50% de las actuales, los
cálculos científicos indican que se retardaría la subida del mar en unos 40 años, reduciendo el número de afectados
por inundación en el 2080 en 75 millones de personas.
Disminución del agua disponible: el aumento de temperatura junto con la alteración del régimen de lluvias y la
salinización de acuíferos costeros por intrusión salina, harán que en muchas zonas escasee el agua disponible,
tanto para beber como para riegos. se estima que en el año 2080 unos 3000 millones de personas sufrirán escasez
de agua, especialmente en zonas ya con graves problemas de abastecimiento: el norte de África, oriente medio y la
india.
También se prevé una disminución del caudal de los ríos en Australia, la india, el sur de áfrica, la mayor parte de
Europa y Sudamérica y oriente medio.
Si se redujesen los niveles de emisiones hasta estabilizarlos a un 50% por encima de la concentración actual estos
impactos podrían mitigarse sustancialmente, retrasando más de un siglo el impacto sobre el caudal de los ríos y
disminuyendo en 2000 millones la población afectada por la escasez de agua.
Hambre y enfermedades: las cosechas se verán alteradas por dos factores principalmente: el calor, que induce
mayor evapotranspiración de las plantas, que requieren por ello más agua, y la abundancia de co2, que tiene un
efecto fertilizante. las previsiones son de aumento de rendimiento en latitudes medias y altas, y menor producción
en zonas subtropicales, como en la india, y especialmente en áfrica, que se enfrentará a nuevas hambrunas.
El aumento global de temperatura dará lugar a una extensión del campo de acción de insectos portadores de
enfermedades, como la falciparum malaria que se estima que en el 2080 afectará a 290 millones de personas más
que hoy, la mayoría en China y Asia central. pero también se ha calculado que un esfuerzo de reducción de
emisiones disminuiría considerablemente este número.
Como afectará el cambio climático a la Argentina
El cambio climático afectará a la Argentina de manera diversa: algunos serán cambios negativos; otros positivos.
Inviernos más templados reducirán el abultado gasto en calefacción de los habitantes de la Patagonia, pero el
aumento de precipitaciones asociado empeorada allí los problemas de erosión. Algunas regiones poco productivas
podrían verse beneficiadas por un incremento de la actividad agropecuaria.
El Litoral y la Pampa Húmeda sufrirán inundaciones más frecuentes, y la Capital Federal soportará mayores
precipitaciones y veranos más sofocantes.
Los eventos extremos, como tormentas, sequías, olas de frío o calor, serán más comunes. Vados centros urbanos
-el primero y más evidente, Buenos Aires, y luego tenemos lugares como Rosado, donde también influye la
depresión económica y otros que sufren por falta de planificación, como le ocurrió a Carhué con las inundaciones-
ya soportan las condiciones locales graves debido al desordenado crecimiento que afecta la circulación y la calidad
de aire, y causa dificultades en situaciones extremas.
Otro aspecto importante será el agua. La región de Cuyo podría sufrir sequías importantes al disminuir la cantidad
de nieves en las altas cumbres. A su vez, la Capital Federal podría también tener problemas de abastecimiento de
agua potable por el aumento del nivel del mar previsto entre 9 y 88 centímetros, que afectará al Río de la Plata. Los
vectores de enfermedades, como el dengue y el paludismo, ya han iniciado su migración hacia latitudes templadas.
En el sur de nuestro país tenemos ya a los hanta virus. Disminuirán las enfermedades del frío pero se
incrementarán las del estrés físico por calor. La identificación, adaptación y la mitigación de los cambios es posible,
pero requiere la urgente integración para la búsqueda de soluciones entre los políticos, la producción, los científicos
y la sociedad.
Influencia sobre la Ciudad de Buenos Aires
Casi nadie lo dice explícitamente pero las sociedades humanas se desarrollan suponiendo que convivirán con un
cierto clima. Buenos Aires se fundó en un sitio que era mucho más frío y seco de lo que es hoy. A lo largo del siglo
XX creció enormemente la cantidad de lluvias y se espera que siga aumentando. Debido a esto, se estima que el
Río de la Plata, de aquí a un siglo aumente entre 60 cm. a un metro y se verá más expuesto a vientos provenientes
del este. Con sudestadas más violentas y frecuentes, lo provocará inundaciones más frecuentes y erosión de
costas. Las municipalidades y particulares del área metropolitana deberán estimar un gasto de 80 a 310 millones de
dólares anuales para reparar estragos a la edificación e infraestructura al pie de sus barrancas costeras, y sobre
sus valles fluviales urbanos del Riachuelo, el Medrano, el White, el Maldonado, entre otros.
Hoy por hoy, las obras hechas para un cierto nivel de pluviosidad están quedando chicas y nadie está seguro de
que las obras en marcha contemplen que mañana va a llover todavía más que hoy.
Tenemos que revisar de qué manera toda la infraestructura urbana existente está en condiciones de funcionar con
un clima diferente de aquel para el que fue proyectada.
También hay que revisar el diseño arquitectónico, pensando en una arquitectura en armonía con el clima, con la
topografía y con los ciclos de la naturaleza y los movimientos del sol.
Hay que atreverse a cambiar los Códigos de Planeamiento Urbano para delimitar las áreas inundables, las que (a
pesar de las obras proyectadas) seguirán expandiéndose e inundándose con mayor frecuencia. Lo mismo con los
códigos de edificación: ¿vamos a seguir autorizando garajes subterráneos donde los autos flotan una vez cada dos
meses? ¿No es hora de empezar a construir sistemas de retención en edificios privados, además de las que
construya el Gobierno en sitios públicos?
Las napas subterráneas siguen subiendo mientras todos los responsables se hacen los distraídos. ¿Habrá alguien
dispuesto a aceptar que las napas suben porque se hicieron (y se siguen haciendo) obras que facilitaron su
recarga de un modo irresponsable?
Medidas para luchar contra el cambio climático
Transporte: es un sector muy dependiente de los combustibles fósiles, cuyas emisiones de co2 ya en 1990
alcanzaban el 28% de las emisiones de origen energético y continúan creciendo rápidamente. hay que potenciar los
medios de transporte más eficientes como el transporte público y el ferrocarril convencional para desplazamientos
interurbanos. también es necesario impulsar la fabricación de motores de tecnologías menos consumidoras de
carburante.
Eficiencia energética: es la obtención de los mismos bienes o servicios con menor gasto de energía. se trata de usar
nuevas tecnologías como en el caso de las lámparas de bajo consumo en iluminación. las inversiones en eficiencia
además resultan rentables a corto o medio plazo.
Ahorro de energía: el aumento en el consumo de energía que viene experimentando nuestro país no responde, en
gran medida, a la satisfacción de necesidades básicas sino a la creación de nuevas necesidades típicas de países
ricos: por ejemplo el incremento de instalaciones de aire acondicionado que han supuesto un notable crecimiento
del consumo eléctrico en verano. si se promocionaran medidas de aislamiento térmico de edificios, y de uso
adecuado de la electricidad (no para calefacción ni para cocinar) se obtendrían ahorros considerables de emisiones.
Energías renovables: la promoción de energías de bajo impacto ambiental como la eólica, la solar térmica y
fotovoltaica, minihidráulica y biomasa, en un contexto de promoción del ahorro y la eficiencia llevan a la sustitución
de las energía fósiles y por tanto a la reducción de emisiones de co2.
Medidas económicas: modificar la fiscalidad de los productos energéticos con la incorporación de impuestos
ambientales que se inviertan luego en eficiencia y energías renovables.
Conclusión
El Cambio Climático Global es un hecho, aunque existen los escépticos de siempre, no representan de ninguna
manera un grupo mayoritario. Es por ello que los Gobiernos a nivel mundial han reaccionado ante la amenaza cada
vez más cercana de alteraciones climáticas que puedan colocar sus economías en peligro.
El Cambio Climático Global por otro lado ha dejado muy claro, la globalización de los problemas ambientales, es
imposible e inútil enfrentar los problemas más graves en el ambiente si no es una empresa que involucre a todas las
naciones.
La presión poblacional y de desarrollo tomada por las naciones más desarrolladas y las naciones en vías de
desarrollo colocan una presión cada vez mayor sobre los recursos naturales y los sistemas ambientales terrestres.
En la actualidad las capacidades autoreguladoras de la atmósfera están siendo llevadas a sus límites. No es una
sana política, para la humanidad, dejar la búsqueda de soluciones para el futuro o para cuando se hagan
fuertemente necesarias. La atmósfera y los procesos que mantienen sus características no tienen tiempos de
reacción muy rápidas comparadas con los periodos humanos. Soluciones a los problemas del adelgazamiento de la
Capa de Ozono, al Calentamiento Global, a las alteraciones climáticas devastadoras, no es cuestión de años, ni
siquiera décadas. Es por ello una preocupación que debe ser inmediata, no podrá esperarse a que los efectos se
hagan demasiado claros, pues lo más seguro es que ya en ese momento sea muy tarde para actuar buscando
soluciones.
Como lo plantea Seth Dunn, en el Earth Times:
"No más de 50 años atrás, Kyoto fue "perdonada" de la destrucción por una bomba atómica - debida a su
significado cultural como la antigua cuna del Imperio japonés - durante la 2ª Guerra Mundial. En nuestro actual
mundo en calentamiento, a medida que los antiguos imperios, se dan cuenta de, posiblemente, las más serias
consecuencias de sus revoluciones industriales, Kyoto debe nuevamente lograr un lugar, en forma más pacífica, en
la historia, como el sitio donde la humanidad se perdonó de niveles desastrosos de cambio climático. La IPCC que
nos advierte, también nos da esperanzas, haciendo notar que reducciones significativas en las emisiones son no
sólo económicamente, sino técnicamente factibles.

Clarín, Buenos Aires, 5 de setiembre de 2005.
"NOSOTROS CREAMOS LA TORMENTA MONSTRUOSA"
El autor plantea que Katrina es el castigo por el aumento del calentamiento global.
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Jeremy Rifkin. ESPECIAL PARA CLARIN
Primero fue el rugido de Katrina que azotó la costa del golfo de EE.UU. Ahora, el pavoroso silencio mientras
emergen las víctimas. Parece que todo el Washington oficial contiene el aliento para que no se escape el secreto
sucio: que Katrina es el castigo por el aumento de las emisiones de CO2 y el calentamiento global. Los científicos
nos lo advierten desde hace años. Dijeron que teníamos que estar atentos al Caribe, que sería el primer lugar
donde los efectos del cambio climático se harían evidentes por medio de huracanes muy fuertes, incluso
catastróficos. Y así fue.
La realidad es que Katrina se recordará como un "momento clave" de la era del combustible fósil, el punto en que la
opinión pública estadounidense empezó a desechar el cómodo mito de que el fin de la era del petróleo y los efectos
cataclísmicos del calentamiento global eran un futuro remoto.
Katrina no es mera mala suerte. Nosotros creamos la tormenta monstruosa. Hace casi una generación que estamos
enterados del posible impacto del calentamiento global. Pero seguimos acelerando, como si no nos importara. ¿Qué
esperábamos? El 52% del total de los vehículos de EE.UU. son de alta cilindrada, cada uno de los cuales significa
un motor letal que lanza cantidades récord de CO2 a la atmósfera terrestre.
¿Cómo explicarles a nuestros chicos que los estadounidenses representan menos del 5% de la población del
mundo pero devoran más de la cuarta parte del combustible fósil que se produce por año? Y cuando nuestros
vecinos de Europa y el mundo preguntan por qué los estadounidenses se mostraron tan renuentes a dar prioridad
al tema del calentamiento global mediante la firma del Tratado de Kyoto sobre cambio climático, ¿qué les decimos?
Es una vergüenza que EE.UU. y otros países —no somos los únicos— hayan privilegiado sus caprichos personales
inmediatos en detrimento del bienestar del planeta.
Si pudiera llegar al presidente Bush, esto es lo que le diría: Sr. Presidente, si hubiera mirado el ojo de la tormenta,
habría visto la futura destrucción del planeta en que vivimos. Es hora de decirle al pueblo estadounidense y al
mundo que la verdadera lección de Katrina es que tenemos que utilizar nuestro talento y nuestras energías para
liberarnos del petróleo que amenaza el futuro de todas las criaturas de la Tierra.
Presidente Bush, ahórrenos sus homilías sobre el valor y la decisión estadounidenses para "sobreponerse a la
tormenta y perseverar". En lugar de ello, díganos la verdadera razón por la que tuvo lugar Katrina. Pídanos a todos
que pensemos en cambiar nuestra forma de vivir derrochando energía. «ínstenos a conservar nuestras reservas de
combustible fósil y a hacer
sacrificios en lo relativo al futuro uso de la energía. Bríndenos un plan para que EE.UU. pueda abandonar los
combustibles fósiles en aras de una nueva energía sostenible que se base en fuentes renovables y en hidrógeno.
Estamos esperando...
CAMBIO CLIMÁTICO: Europa oscila entre extremos
Por Julio Godoy
Fuente: IPS. http://www.ipsnoticias.net/nota.asp?idnews=35056
PARÍS, sep (IPS) - Las condiciones climáticas extremas manifestadas en los últimos meses en Europa, desde
incendios forestales a severas inundaciones, son consecuencia del recalentamiento planetario, insisten científicos
Las inundaciones de este verano boreal en ríos de Europa central como el Danubio, el Isar y el Inn, mataron a más
de 100 personas. Miles de aldeas y ciudades fueron evacuadas en Alemania, Austria, Bulgaria, Francia, Hungría,
Rumania y Suiza.
Al mismo tiempo, los incendios desatados por altas temperaturas destruyeron cientos de miles de hectáreas de
bosques en España, Francia, Italia y Portugal.
"Ya estamos presenciando el recalentamiento planetario. Las altas temperaturas significan una mayor humedad en el
aire y lluvias más fuertes y frecuentes. Esto es lo que los climatólogos han estado prediciendo por años", dijo a IPS el
presidente de la Agencia Ambiental Federal de Alemania, Andreas Troge.
Por su parte, el director del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, Klaus Toepfer, dijo a
periodistas alemanes que "el aumento en todo el mundo de las fuertes lluvias, de las sequías y de las tormentas
sugiere que el efecto invernadero y el recalentamiento planetario ya están ocurriendo".
La evidencia científica confirma que "los glaciares se están derritiendo, así como el hielo en los polos, y las formas
climáticas extremas son cada vez más frecuentes. Todo esto corresponde a los efectos predichos por la ciencia como
consecuencia del calentamiento global", añadió.
La mayoría de científicos coinciden en que el recalentamiento del planeta obedece a actividades humanas, sobre
todo a los gases liberados por la combustión de petróleo, gas y carbón, el principal de los cuales es el dióxido de
carbono.
Esos gases se acumulan en la atmósfera y, por su gran capacidad para retener el calor de los rayos solares,
acentúan el llamado "efecto invernadero".
La consecuencia de ese recalentamiento es un cambio climático global con manifestaciones regionales y locales,
como el derretimiento de hielos polares y glaciares, la elevación del nivel del mar, sequías, tormentas, huracanes e
inundaciones.
Los últimos incendios forestales en Europa destruyeron más de 200.000 hectáreas en España, 180.000 en Portugal
y 20.000 en Francia. En los últimos cinco años, los incendios en los bosques portugueses consumieron cerca de
900.000 hectáreas, más de un cuarto del total de ese país.
Las lluvias intensas y las olas de frío ayudaron a controlar los incendios por un tiempo el mes pasado, pero se
propagaron de nuevo cuando la temperatura ascendió.
Otro extremo fue alcanzado en el noreste de España, donde hubo intensas nevadas en la zona de los Pirineos, algo
totalmente inusual en el verano.
Mientras, en las principales ciudades del sur de Europa se colocaron sacos de arena en la ribera de los ríos para
contener las inundaciones, y el ejército fue enviado a socorrer a los residentes.
La zona en que coinciden las fronteras de Alemania, Austria y Suiza fue una de las más afectadas por las
inundaciones. Las pérdidas se estiman en cientos de millones de dólares.
Ambientalistas y científicos exhortan a los gobiernos a adoptar nuevas regulaciones de construcción sobre los ríos.
"Está claro que los gobiernos deberían prohibir la construcción en los ríos y áreas históricamente afectadas por las
inundaciones", dijo Troge.
Los ambientalistas también exigen una revisión de las prácticas de cultivo dañinas, y un regreso a la agricultura
natural.
La agricultura intensiva provoca "un creciente deterioro del suelo, reduciendo su capacidad natural para el paso del
agua", explicó a IPS Ewald Schnug, del Centro de Investigación Alemán para Agricultura Orgánica.
"La capacidad de la agricultura orgánica para hacer que el agua se escurra en el suelo es el doble que la de la
agricultura convencional", sostuvo.
"Por eso, la agricultura orgánica no debe ser sólo considerada por la calidad de los productos, sino también por su
habilidad para devolver al suelo su capacidad de absorber enormes cantidades de agua sin permitir la erosión",
añadió. (FIN/2005)

Estudia España enterrar el CO2 para disminuir contaminación
Fuente: Prensa Latina.
http://www.prensalatina.com.mx/Article.asp?ID=%7BFAD436E8-31E0-476E-AA72-95DCFA175C85%7D&language=ES
Madrid, 2 sep (PL) El Gobierno español proyecta almacenar dióxido de carbono (CO2) bajo tierra para tratar de
disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero y acercarse así al cumplimiento del Protocolo de Kyoto.
Así lo dio a conocer hoy el Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas (Ciemat), del
Ministerio de Educación y Ciencia, ejecutor del proyecto de unos 90 millones de euros que incluye la creación de una
planta piloto y la búsqueda de emplazamientos seguros.
El Panel Intergubernamental del Cambio Climático trabaja en un informe sobre si ese método puede servir para
mitigar las emisiones responsables del cambio climático, pues España está entre los países europeos más
contaminantes de la atmósfera.
La idea es tomar el dióxido de carbono que sale de las chimeneas de las centrales térmicas y, en vez de lanzarlo a la
atmósfera, inyectarlo bajo tierra a suficiente presión como para que se quede allí inerte.
Teóricamente, de esa manera se reducen las emisiones y se puede producir electricidad sin emitir tanto CO2, algo
especialmente necesario en España, que ya ha triplicado el tope pactado para 2012.
El Ciemat está preparando una planta piloto en Ponferrada (León) donde desarrollar la tecnología, que ya se usa en
los pozos petrolíferos de Estados Unidos, y abaratar los costes para que sea aplicable.
No obstante la alta "contribución" de España al efecto invernadero, el director de gasificación y combustión del
Ciemat, Juan Otero, afirma que los combustibles fósiles, como el petróleo, el gas o el carbón, seguirán siendo
necesarios aunque emitan CO2.
"El problema es que emitimos más dióxido de carbono del que se puede absorber de forma natural y hay que buscar
soluciones para mitigar las emisiones", dijo en defensa del multimillonario proyecto.
Para ello, explicó, el Ciemat construirá una central térmica experimental de carbón de cinco megavatios (una central
nuclear tiene unos mil). Los científicos intentarán abaratar la tecnología de combustión y de absorción de CO2.
Indicó que la combustión actual se hace con aire, y el gas que se emite sólo tiene entre 10 y 15 por ciento de dióxido.
Hay que conseguir que éste tenga más concentración de CO2. Una posibilidad es usar aire concentrado en oxígeno,
que da emisiones con 40 de dióxido de carbono.
Explicó que después, el CO2 hay que capturarlo con filtros, membranas o por procedimientos físicos, lo cual ya se ha
conseguido en el laboratorio. Ahora hay que ver si se puede hacer de forma rentable.
España emitió el año pasado 345,7 millones de toneladas de dióxido de carbono.
El Ciemat tiene ya la financiación del proyecto para la planta de Ponferrada (León). Ahora se sumarán el Instituto
Geológico y Minero (IGME) y el Instituto Nacional del Carbón para buscar dónde inyectar ese CO2 una vez
transformado.
fg/Lma

Protocolo de Kioto entra en vigencia
Fuente: El Mercurio
Martes 15 de febrero de 2005
Después de siete años, y gracias a la ratificación de Rusia, podrá comenzar a regir el plan descontaminante de
la ONU.
"¡Por fin!", debe estar diciendo Kofi Annan, secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
Mañana entrará en vigor el Protocolo de Kioto, una iniciativa que surgió en 1997 con el objetivo de poner freno al
"efecto invernadero", que está produciendo un aumento de las temperaturas del planeta, derretimiento de los hielos
e incremento del nivel del mar.
Treinta países desarrollados quedarán comprometidos a reducir entre 2008 y 2012 en 5,2% sus emisiones de gases
tóxicos con respecto a 1990. Entre ellos, las naciones miembros de la Unión Europea, Canadá, Japón, Nueva
Zelandia y Rusia.
Además, 106 naciones en vías de desarrollo estarán obligadas a informar sobre sus niveles de polución y deberán
dar cuenta de sus intentos por disminuirlos.
Es el caso de Chile, que desde 1994 comparte la postura de la ONU en materia de contaminación ambiental. Ese año
el país suscribió el acuerdo sobre cambio climático elaborado en la Convención Marco de las Naciones Unidas de
1992, documento que más tarde dio lugar al Protocolo de Kioto.
Este tratado comenzará a funcionar gracias a que hace tres meses, el 18 de noviembre de 2004, Rusia lo firmó. No
había podido empezar a operar porque no lograba comprometer a países que en total sumaran el 55% de las
emisiones contaminantes. Los 135 suscritos llegaban a 44,2%. Pero Moscú aportó un 17,4% de polución, con lo que
fue superado el requerimiento.
Hasta este momento sólo se estaban realizando iniciativas voluntarias de descontaminación, entre ellas, el uso en
Nueva Delhi de gas natural en vez de petróleo como combustible para la locomoción colectiva y el "millón de techos
solares" que Bill Clinton creó en EE.UU.
Algunos de los éteres que serán combatidos por el acuerdo son el dióxido de carbono, el metano, el óxido nitroso, los
hidrofluorocarburos, los perfluorocarburos y el hexafluoro de azufre.
Un largo camino
En 1997, 34 países industrializados se reunieron en Japón para buscar una forma de reducir las emisiones de dióxido
de carbono. Concluyeron que debían fijar cuotas de contaminación según la población y el nivel de desarrollo de
cada uno. Como resultado de esto, por ejemplo, la UE se comprometió a disminuir en 8% sus emisiones totales,
Japón en 5% y EE.UU. en 7%.
Luego, cada mandatario volvió a su nación para someter el proyecto a votación en el Parlamento. Pero ahí
comenzaron los problemas.
Cuatro de las economías más grandes echaron pie atrás. En 2001, George W. Bush expresó que EE.UU. no lo
ratificaría, ya que su crecimiento se vería dañado. "Es un tratado injusto y mal diseñado", afirmó.
A Bush le molesta que China e India, por ser países en vías de desarrollo, no deban cumplir cuotas de reducción, a
pesar de sus grandes niveles de emisión de CO{-2}. El gigante asiático es responsable del 13% de los gases que
causan el efecto invernadero e India del 7,8%. Juntos suman cuatro quintos de la polución que genera EE.UU., que
corresponde al 26% del total.
Lo que más le inquieta al Presidente norteamericano es que, considerando los niveles de crecimiento de ambas
naciones, muy pronto emitirán más toneladas de dióxido de carbono al año que EE.UU.
Dólares, no carbono
Para algunos científicos el Protocolo de Kioto no ataca el problema de fondo, que es reducir la contaminación, sino
que se presta para un negocio.
El acuerdo permite que los países que no pueden disminuir sus emisiones de gases les compren "oxígeno" a otras
naciones. Fue por esto que Rusia firmó: como su industria es altamente contaminante, países con empresas
equipadas con tecnología de punta (como Japón, que ya no pueden disminuir su emisión de CO{-2}) invertirán en las
fábricas de Moscú para que contaminen menos.
El tratado estaría haciendo que las naciones desarrolladas, que alcanzaron su estado emitiendo millones de
toneladas de dióxido de carbono en el siglo XX, empiecen a pagar por lo que ensuciaron.
Pero para otros investigadores el protocolo sí significa un gran logro. Aunque saben que disminuirá poco los niveles
de emisión de CO{-2}, afirman que puede servir de plataforma para crear políticas que combatan el calentamiento
global.
Las claves de Kioto
Fuente: BBC Mundo
El Protocolo de Kioto, que se ratifica este 16 de febrero de 2005, sigue generando acalorados debates. Hay quienes
consideran que su fracaso significaría una catástrofe global, mientras que otros plantean que es demasiado débil,
inoperante, o incluso innecesario.
BBC Mundo responde a algunas de las preguntas más frecuentes sobre este acuerdo internacional
¿Qué es el Protocolo de Kioto?
Se trata de un acuerdo jurídicamente vinculante cuyo objetivo es que, en el período 2008-2012, los países
industrializados reduzcan sus emisiones colectivas de gases que causan el efecto de invernadero en un 5,2%,
respecto a 1990.
Se cree que este efecto está provocando, al menos en parte, el aumento de la temperatura del planeta. El acuerdo
fue suscrito en la ciudad japonesa de Kioto el 10 de diciembre de 1997. Entonces 34 países industrializados, la mayor
parte de ellos europeos, se comprometieron a cumplir determinadas metas.
Para que el protocolo entrara en vigor, tenía que ser ratificado por los países industrializados causantes del 55% de
las emisiones de estos gases.
Cuatro de los 34 países originales no lo han ratificado: Estados Unidos (responsable por el 36,1% de las emisiones
entre los países industrializados en 1990), Australia (2,1%), Liechtenstein (0,001%) y Mónaco (0,001%).
Principales países industrializados emisores en 1990:
Estados Unidos (36,1%)
Unión Europea (24,2%)
Federación Rusa (17,4%)
Japón (8,5%)
Canadá (3,3%)
Australia (2,1%)
En 2004, después de dos años de debates y negociaciones, Rusia ratificó el protocolo, lo que posibilitó que 90 días
después, el 16 de febrero, éste entrara en vigor. Hasta la fecha, 136 países se han adherido al acuerdo.
¿Cuáles son las metas del protocolo?
Los países industrializados firmantes se han comprometido a reducir las emisiones de seis gases contaminantes en
un promedio de 5,2% entre los años 2008 y 2012, en relación con los niveles registrados en 1990.
Cada país signatario tiene sus propias metas. Las naciones de la Unión Europea deberán disminuir sus emisiones
totales en un 8% (aunque algunos países miembros tienen metas diferentes en relación al desarrollo de su
economía), mientras que Japón deberá hacerlo en un 5%.
En cambio, a algunos países con bajas emisiones se les autoriza a incrementarlas, lo que posibilita las negociaciones
entre los países industrializados para reducir las emisiones.
El razonamiento es que, para la atmósfera, las fronteras nacionales carecen de significado: si un país industrializado
invierte en el desarrollo de un mecanismo limpio desde el punto de vista medioambiental en otro país, se puede
incluir como parte de su meta.
También los países que sobrepasen sus cuotas de emisiones podrán comprarles "unidades de carbono" a países
que emitan menos. Este sistema fue un gran incentivo para que Rusia decidiera ratificar el protocolo.
Como Rusia dejó de emitir miles de toneladas debido al cierre de muchas de sus industrias pesadas luego de la
desintegración de la Unión Soviética, ahora podría recibir dinero de países más contaminantes.
¿Se han cumplido hasta ahora estas metas?
Los países industrializados disminuyeron sus emisiones combinadas en aproximadamente el 3% de 1990 a 2000,
pero esto se debió principalmente al colapso económico de la ex Unión Soviética.
La ONU dice que las naciones industrializadas no están ahora cumpliendo con sus metas y predice que para 2010 las
emisiones estarán 10% por encima de los niveles de 1990.
Sólo cuatro países de la Unión Europea podrían cumplir sus objetivos para el final de la década.
¿Por que Estados Unidos se retiró del acuerdo?
El presidente de EE.UU., George W. Bush, se retiró del protocolo en 2001, con el argumento de que éste dañaría
gravemente la economía de su país.
La Casa Blanca estima que el tratado está llamado al fracaso, parcialmente porque no exige a los países en
desarrollo un recorte de las emisiones de gases.
Dos de estos países, China e India, se encuentran entre los mayores emisores de gases de efecto de invernadero.
Estados Unidos considera que el tratado es injusto y permitiría a estos países "no industrializados", pero con grandes
industrias contaminantes, obtener ventajas, debido a que no tendrían que dedicar grandes inversiones para cumplir
con el protocolo.
Sin embargo, Washington dice apoyar la reducción voluntaria de las emisiones y la aplicación de nuevas tecnologías
ambientales.
¿Cuán importante o intrascendente es el Protocolo de Kioto?
Algunos estiman que el tratado es demasiado débil, que sin el apoyo de EE.UU. no puede prosperar, y que éste sólo
toca el problema de manera superficial pues para controlar el problema se necesitan reducciones de hasta el 60%.
Otros creen que la no aplicación significaría un desastre y que, a pesar de sus deficiencias, el acuerdo aporta un
marco adecuado para futuras negociaciones, que podrían completarse en una década.
A pesar de que el acuerdo no había entrado en vigor a escala internacional, ya era ley en algunos países.
Sin el protocolo, los políticos y empresas que busquen crear una situación ambiental más sana tendrían que
enfrentar un panorama más difícil.
¿Cuál es la participación de los países en desarrollo?
El protocolo establece que estas naciones son las que menos contribuyen al cambio climático pero las que con más
probabilidades sufrirán sus efectos.
Muchos países en desarrollo han firmado el acuerdo. Éstos no tienen que cumplir un objetivo específico. Sin
embargo, deben informar sobre sus niveles de emisión y desarrollar programas para reducirlas. China e India, con
economías crecientes y poblaciones numerosas, están entre los principales contaminantes. Ambos ratificaron el
protocolo, pero en términos reales no están jurídicamente obligados a cumplir ninguna meta.
¿Es suficiente el Protocolo de Kioto?
No, ni de cerca. Algunos científicos plantean que incluso si todos los países ratificaran el protocolo y cumplieran sus
metas, los posibles cambios de la temperatura global serían mínimos.
Algunos de ellos argumentan que, ya que reducir las emisiones cuesta tanto y los resultados son tan insignificantes,
los esfuerzos deberían dirigirse a la adaptación a las nuevas condiciones climáticas.
¿Qué sigue?
Los principales interesados en la Convención de Cambio Climático quieren empezar a hablar de lo que ocurrirá
después de 2012.
¿Deben empezar a reducir sus emisiones países como India y China, las más industrializadas de las naciones en
desarrollo?
¿Y qué hacer con las emisiones que producen aviones y barcos que están fuera de las fronteras nacionales?
¿Debe la siguiente fase operar igualmente, sólo que con más rigor? Eso excluiría a EE.UU., que está tan alejado de
su nivel de emisiones en 1990, que no es realista pensar que acepte reducir sus índices a niveles anteriores.
Los estadounidenses siguen pidiendo que se apliquen reducciones voluntarias e incentivos, en lugar de regulaciones
internacionales.
También prefieren un sistema que se base en la "intensidad de carbonos" -cuánto carbón, petróleo o gas se necesita
para un producción determinada- y no en niveles de emisión absolutos
El mercado de carbono en América Latina y el Caribe: balance y perspectivas (Resumen)
Autor: Lorenzo Eguren C
Fuente:
http://www.cepal.cl/cgi-bin/getProd.asp?xml=/publicaciones/xml/2/14902/P14902.xml&xsl=/dmaah/tpl/p9f.xsl&base=/dma
ah/tpl/top-bottom.xsl
El mercado de carbono o de reducciones de emisiones de gases de efecto invernadero surge ante la necesidad de
tomar medidas ante la evidencia de que la actividad humana está influenciando un proceso de calentamiento
climático global acelerado debido a la concentración de gases de efecto invernadero, con los consecuentes impactos
negativos sobre la salud de los seres humanos, su seguridad alimentaria, la actividad económica, el agua y otros
recursos naturales y de infraestructura física.
El primer paso para el surgimiento de este mercado fue la decisión de las naciones del mundo de firmar una
convención marco de cambio climático para comprometerse a estabilizar la emisión de gases de efecto invernadero.
Esta convención, firmada en 1992 bajo el nombre de Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio
Climático, tiene como principio fundamental que los países deben tomar medidas precautorias para anticipar, prevenir
o minimizar las causas del cambio climático. La falta de certeza científica absoluta no será razón para posponer
medidas para controlar daños serios o irreversibles.
Reuniones posteriores dieron lugar, en 1997, al Protocolo de Kyoto el cual define la arquitectura del mercado de
carbono estableciendo objetivos cuantificados de reducción de emisiones para los países desarrollados así como los
mecanismos de mercado diseñados para aminorar el costo de su implementación. Uno de estos mecanismos, el
Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL), permite que proyectos de inversión elaborados en países en desarrollo
puedan obtener ingresos económicos adicionales a través de la venta de créditos de carbono llamados "Certificados
de Emisiones Reducidas" (CER), al mitigar la emisión de gases de efecto invernadero o secuestrando dióxido de
carbono de la atmósfera.
Sin embargo, por razones económicas y estratégicas el país más contaminante del planeta, Estados Unidos, aún no
ha ratificado el Protocolo el protocolo por ello se ha retrazado y recién actuará a partir de este 16 de febrero próximo.
Esto ha causado que el mercado de carbono se mantenga en una situación contraída, expectante y con precios
bajos. Los beneficios económicos de Rusia debido a su oferta de créditos de carbono, hizo inminente su ratificación
del protocolo, poniendo en marcha el mercado de carbono de Kyoto.
A pesar de las incertidumbres de este mercado, el mercado global de carbono ha emergido debido a la percepción
de que en el futuro las restricciones a la emisión de GEI serán mayores. En el corto plazo, estas restricciones se
reflejan en el Protocolo de Kyoto que a su vez motiva que entidades internacionales, gobiernos y corporaciones
tomen medidas proactivas sobre el asunto.
En este contexto, América Latina se ha convertido en la región de países en desarrollo más activa en este mercado
emergente con alrededor de US$210,6 millones de créditos de carbono en negociación en el marco del Mecanismo
de Desarrollo Limpio, y ha mostrado un optimismo basado en la convicción de que este mercado puede significar una
herramienta útil para promover el desarrollo sostenible de la región.
Este documento pretende hacer un balance a la fecha del desarrollo del mercado de carbono en la región de
América Latina como un intento de difundir la comprensión y funcionamiento de una realidad aún poco conocida pero
que puede tener un impacto importante en el desarrollo sostenible de la región. Con este propósito, el documento se
ha diseñado en tres partes: la primera pretende explicar los antecedentes del mercado de carbono para entender su
funcionamiento; la segunda, intenta resumir el estado de las negociaciones de las reglas pendientes de este
mercado, y la tercera, es un balance a la fecha del desarrollo del mercado de la región explicando sus
procedimientos, características y las futuras perspectivas.
Japón reducirá gases contaminantes mediante reforestación
Fuente: La Nación, BBC
Sábado 12 de febrero del 2005
El país asiático planea reducir un 3,9% de sus emisiones de gases contaminantes con miras a cumplir con las
exigencias ambientales del Protocolo de Kioto, a través de un proyecto amplio de reforestación.
El protocolo, que entra en vigor la próxima semana, exige a Japón que recorte entre los años 2008 y 2012 un
promedio de 6% de los niveles de gases contaminantes que se registraron en 1990.
La reducción del 2,1% de los gases para cumplir completamente con el protocolo, se hará por medio de mejoras
en el sector transportes e industria, según consta en el proyecto de la agencia forestal del estado nipón.
Otra medida será facilitar la fusión de empresas forestales aquejadas por precios bajos de maderas y escasez de
capital.
El Protocolo de Kioto impone a los países que lo suscribieron el compromiso de reducir, entre los años 2005 y
2012, reducir en un 5,2% las emisiones de gases contaminantes causantes del calentamiento global de la tierra,
con respecto a la medición de 1990.


Bonos de carbono: ¡llame ya! Se venden toneladas de C02
Fuente: http://www.biodiversidadla.org/
Viernes 13 de mayo del 2005
Consultores, inversores, brokers y bancos no han tardado en descubrir el filón y los "expertos en CO2" o los
"consultores del cambio climático" se han convertido en especies habituales de la fauna financiera.
La firma alemana Vallourec and Mannesman (V&M) proyecta la construcción en Brasil de una planta
termoeléctrica que utilizará derivados del carbón vegetal como combustible. La central generará electricidad para
la planta siderúrgica que la propia V&M tiene en Barreiro, en la región sudoriental de Minas Gerais. No es que a
esta multinacional minera le haya dado por el ecologismo. Lo que ocurre es que esta central no es sólo una
buena forma de asegurarse el flujo eléctrico para sus altos hornos sino que, además, sirve para cumplir con el
Protocolo de Kioto. En efecto, se calcula que este sistema, más limpio que el carbón o el gasóleo, permitirá
reducir 1,15 millones de toneladas equivalentes de CO2 en 21 años, reducción que computa en el haber de la
multinacional germana.
Deslocalizar la contaminación
Este procedimiento se conoce como Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL) y es el resultado directo de la
entrada en vigor del Protocolo de Kioto el pasado 16 de febrero. En efecto, a partir de ahora, cada país que lo
haya ratificado tiene asignadas unas cuotas de emisión de gases con efecto invernadero que no deberá
sobrepasar. El objetivo para el período 2008-2012 es reducir las emisiones en un 5,2 por ciento respecto a los
índices de 1990. Para ello, cada país diseña un Plan Nacional de Asignaciones para distribuir los derechos de
emisión. Cuando un país o una empresa superan el límite asignado se ponen en funcionamiento otros
mecanismos como los MDL o el comercio de emisiones. Ninguna de estas medidas son el resultado del texto
original del Protocolo sino, más bien, de las negociaciones posteriores celebradas en 2001 en Bonn y Marrakech
y que hicieron posible la aplicación del acuerdo.
De estas negociaciones surgió una doble vía para escapar de los límites establecidos por el Protocolo de Kioto.
La primera, como se ha visto en el caso de V&M, consiste en ayudar a reducir las emisiones en un país
considerado en vías de desarrollo gracias a la inversión en energías limpias, renovables o menos contaminantes
que los gases con efecto invernadero. A efectos prácticos es como si se hubiese llevado a cabo la reducción en
Alemania o España, con la ventaja de que en Brasil o Burundi resulta mucho más barato.
Por otro lado, cada país que supere los límites admitidos podrá comprar derechos de emisión a países que no
hayan llegado a las cuotas establecidas para ellos. De esta manera, se cumple con las exigencias del protocolo
sin reducir la contaminación. Otra forma de esquivar los compromisos adquiridos es a través de la compra de
derechos de emisión de gases menos contaminantes, como por ejemplo el metano o el HCF-23. Esta es la
práctica preferida de países como Holanda o Japón.
Un protocolo convertido en negocio
En todos los casos se trata de un jugoso negocio. Por ejemplo, tres multinacionales españolas de la energía
(Iberdrola, Unión Fenosa y Endesa) han anunciado inversiones por valor de 650 millones de euros en MDL sólo
en América Latina. Y eso que, según la ONG CDM Watch los proyectos que invierten en energías limpias o menos
contaminantes constituyen un insignificante 10 por ciento sobre el total de las inversiones. Así, sólo durante el
primer semestre de 2004, en el incipiente mercado de derechos y emisiones se vendieron tasas de emisión de
metano y otros gases por el equivalente a 64 millones de toneladas de CO2.
Todo el negocio generado alrededor de Kioto se ha acentuado una vez que se ha sabido que el protocolo iba a
entrar en vigor. De esta manera, desde el 1 de enero de este mismo año, existe un mercado europeo de
intercambio de opciones y futuros sobre emisiones de gases contaminantes, sobre todo de CO2. Es decir, desde
la entrada en vigor del acuerdo, cualquier ciudadano, empresa o institución puede invertir en contaminación.
Consultores, inversores, brokers y bancos no han tardado en descubrir el filón y los "expertos en CO2" o los
"consultores del cambio climático" se han convertido en especies habituales de la fauna financiera.
Según el banco internacional CCC, experto en cambio climático y seguridad energética, las expectativas
generadas por la ratificación de Rusia y la posterior puesta en marcha del protocolo han generado fondos por
valor de 30.000 millones de euros orientados al "carbon finance" y las tecnologías y mercados de energías limpias
en países en vías de desarrollo. Se calcula que, para 2010, las inversiones habrán alcanzado los 200.000
millones de euros. Sólo en España, país que tiene complicado el cumplimiento del objetivo de una reducción del 8
por ciento planteada por la Unión Europea, el mercado de emisiones generará transacciones por valor de 200
millones de euros durante 2005.
A pesar de lo deslumbrante de las cifras y de los beneficios financieros generados por estos mercados, los
problemas, paradojas y zonas oscuras de estos mecanismos ensombrecen la flamante puesta en marcha del
Protocolo de Kioto. Por ejemplo, de poco sirven las grandes infraestructuras de MDL en países en desarrollo si el
compromiso no tiene por qué extenderse más allá de 2012. Además, es cierto que para llegar a un acuerdo de
tales dimensiones hay que elaborar una política de mínimos, realista y realizable. Pero no lo es menos que los
mercados de emisiones, por ejemplo, que ponen de relevancia una de las paradojas de Kioto: no es necesario
reducir la contaminación a escala global. Se trata, más bien, de que contamine el que puede pagarlo, al precio
que sea.
¿Comercio de carbono o justicia climática?
Fuente: http://www.biodiversidadla.org/content/view/full/16739
Este nuevo comercio es parte del mercado emergente de "servicios ambientales", cuyos partidarios alegan que
puede canalizar las fuerzas del mercado y la propiedad privada para proveer incentivos económicos para la
protección ambiental. Pero algunos ecologistas y pueblos indígenas advierten que este comercio presagia una
nueva ola de confinamiento y privatización de recursos naturales
Muchos ambientalistas ven el Protocolo de Kyoto como la última y mejor esperanza para contrarrestar el
calentamiento global. Pero un número creciente de críticos de la sociedad civil señalan que los mecanismos de
mercado "flexibles" del Protocolo permiten a los contaminadores corporativos evadir sus obligaciones de reducir
sus emisiones, mediante la compra y venta de sumideros de carbono, conocidos también como activos de
carbono, o contrapesos de carbono.
Este nuevo comercio es parte del mercado emergente de "servicios ambientales", cuyos partidarios alegan que
puede canalizar las fuerzas del mercado y la propiedad privada para proveer incentivos económicos para la
protección ambiental. Pero algunos ecologistas y pueblos indígenas advierten que este comercio presagia una
nueva ola de confinamiento y privatización de recursos naturales. Sostienen que tiene mucho que ver con ganar
dinero y nada que ver con salvar el ambiente.
Contrario a la creencia popular, el Protocolo de Kyoto no compromete los países industrializados a ningunos
recortes sustanciales en sus emisiones de contaminantes de carbono causantes del efecto de invernadero. Los
compromete a reducirlas a un 5.2% debajo de los niveles emitidos en 1990 para el año 2008, a más tardar en
2012, una meta insignificante en comparación con lo que los expertos del clima dicen que se necesita para evitar
una catástrofe planetaria. Según el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climatico las emisiones globales
deben ser reducidas a por lo menos 60% debajo de los niveles de 1990. Y hasta ese modesto 5.2% de
reducciones quizás no se logre en el itinerario acordado debido a numerosos tecnicismos inscritos en el Protocolo
mismo.
Bajo el Protocolo, la ONU distribuyó derechos a contaminar a 38 naciones industrializadas. Con la excepción de
Estados Unidos, que está boicoteando el Protocolo, estos gobiernos están silenciosamente repartiendo estos
derechos de manera gratuita a los mayores contaminadores corporativos en sectores como generación de
electricidad, petróleo, acero, cemento, química, pulpa y papel. Estos derechos de contaminación son
comerciables, para el regocijo de los partidarios del libre mercado y la consternación de críticos ambientalistas.
"La distribución de dispensas de carbono constituye uno de los mayores proyectos para la creación y distribución
regresiva de derechos de propiedad en la historia humana, si no el mayor ", plantea Larry Lohman, del grupo
británico The Corner House.
Bajo el Mecanismo de Desarrollo Limpio, una corporación puede comprar un sumidero de carbono en el Sur
global para compensar por sus propias emisiones. Un sumidero de carbono es cualquier cosa que mantenga
gases invernadero fuera de la atmósfera al prevenir su escape o al secuestrarlos. Los bosques y plantaciones de
árboles son los sumideros preferidos ya que los árboles remueven carbono de la atmósfera y lo secuestran en su
madera. Los proyectos de energía renovable también son admisibles pues producen energía sin quemar
combustible fósil.
El comercio de derechos de contaminación y sumideros de carbono ha dado lugar a un nuevo comercio cuyos
participantes incluyen grandes empresas, universidades, institutos de investigación, eco-consultores, industrias
forestales, el Banco Mundial, agencias de la ONU, firmas de corretaje especializadas en carbono como Future
Forests, Natsource y Ecosecurities, y algunos grupos ambientalistas como World Resources Institute y
Environmental Defense.
Los partidarios del comercio de carbono dicen que es una solución en la que todo el mundo gana, ya que
compensa las emisiones contaminantes y a la vez provee unos muy necesitados fondos para el desarrollo
sustentable y conservación de bosques en el Sur.
"Las compañías pueden complementar sus compromisos domésticos con la adquisición de reducciones de
emisiones de costo potencialmente menor en países en desarrollo", dice el Fondo Prototipo de Carbono del
Banco Mundial (FPC) en su página web. "Como resultado, proyectos en esos países conseguirán una nueva
fuente de financiamiento para desarrollo sustentable en los sectores de energía, industria y manejo de
desperdicios, al igual que en la introducción de tecnologías limpias y renovables… El FPC ha desempeñado un rol
pionero en desarrollar el mercado de reducciones de emisiones de gases de invernadero, a la vez promoviendo el
desarrollo sustentable y ofreciendo a sectores interesados una oportunidad de aprender al hacer”.
"El reto es crear una nueva oportunidad para campesinos y comunidades rurales de bajos ingresos para recibir
paga de países industrializados sembrando árboles que absorberán carbono de la atmósfera", dice el Grupo
Katoomba, organización empresarial que promueve los mercados de carbono. "Estos nuevos mercados para
sumideros de carbono pueden financiar inversiones de desarrollo rural que ayudarán a reducir la pobreza y
conservar la biodiversidad. Los pobres del mundo tienen mucho que ganar mediante su participación en
proyectos forestales de carbono que mejoren la producción agrícola y forestal, protejan importantes cuencas
hidrográficas o restauren tierras y bosques degradados”.
"El secuestro de carbono atmosférico mediante la aforestación y la reforestación se puede lograr por una amplia
gama de cambios de usos de tierra, incluyendo muchos cambios que pueden mejorar significativamente las vidas
rurales y restaurar ecosistemas degradados", dice una carta abierta dirigida a los delegados de la Convención de
Cambio Climático de la ONU firmada por sobre una docena de personalidades como el ex-presidente
costarricense y director del Foro Económico Mundial José M Figueres, y Pedro Sánchez y M.S. Swaminathan,
ambos galardonados con el Premio Mundial de Alimentos. "Proyectos de carbono bien diseñados pueden ayudar
pueblos locales a invertir en sistemas de de manejo de tierras y bosques más sustentables y rentables, restaurar
ecosistemas degradados, construir activos naturales y fortalecer organizaciones comunitarias”.
Voces críticas
"El comerciar carbono no aportará a la protección del clima de la Tierra", dice la Declaración de Durban sobre el
Comercio de Carbono. "Es una falsa solución que atrinchera y amplifica las inequidades sociales en muchas
maneras”.
La declaración fue publicada en octubre de 2004 por representates de movimientos populares y entes no
gubernamentales que se reunieron en Durban, Suráfrica. Los firmantes incluyen organizaciones de Samoa, India
y Brasil, la Red Ambiental Indígena, el grupo inglés Sinkswatch, y de Estados Unidos el Global Justice Ecology
Project.
El documento señala que entre los jugadores del comercio de carbono figuran los culpables del calentamiento
global, y denuncia que estas mismas instituciones están usando la crisis ambiental que ellas mismas causaron
como justificación para apropiarse de más recursos naturales. "Gobiernos, agencias que subvencionan créditos
para exportadores, corporaciones e instituciones financieras internacionales continúan apoyando y financiando la
exploración y extracción de combustible fósil y otras actividades que empeoran el calentamiento global, como la
degradación y destrucción de bosques en una escala masiva, mientras que solamente dedican sumas irrisorias a
la energía renovable”.
"La historia ha sido testigo de intentos de convertir tierra, alimentos, labor, bosques, agua, genes e ideas en
mercancía. El comercio de carbono sigue en los pasos de esa historia y convierte la capacidad de reciclaje de
carbono de la Tierra en propiedad a ser comprada y vendida en el mercado global. A través de este proceso de
crear un nuevo bien mercadeable, el carbono, la capacidad de la Tierra para sostener un clima conducente a la
vida y sociedades humanas ahora pasa a las mismas manos corporativas que están destruyendo el clima”.
El uso de plantaciones de monocultivo de árboles tiene efectos particularmente perniciosos, advierten los
ecologistas- afirman que las plantaciones eliminan la biodiversidad y destruyen ecosistemas regionales. "La idea
de sumideros de carbono es irreal y la pretensión de que las plantaciones de árboles sean en modo alguno la
solución, está siendo retada", dijo Ricardo Carrere, director del Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales,
con sede en Uruguay. "Se han propuesto alternativas más realistas al cambio climático, y jugar ruleta con dados
invisibles no es una de ellas”.
Varios grupos ecologistas en América Latina están comenzando a tomar nota del comercio de carbono y a
advertir de sus consecuncias. “Los proyectos de sumideros de carbono y forestales propuestos para ser incluidos
dentro del MDL son una forma de que los países industrializados, responsables del 75% de las emisiones de
gases con efecto invernadero, accedan a formas baratas de comprar derechos de emitir sin que asuman
realmente su compromiso de reducir sus emisiones actuales", declaró el Foro Boliviano sobre Medio Ambiente y
Desarrollo. La organización añadió que los proyectos de secuestro tienen serias implicaciones para la soberanía
nacional sobre las áreas as ser separadas para servir de sumideros de carbono, ya que los requerimientos para
los sumideros imponen programas externos de manejo de bosques.
"La verdadera solución es la conservación de energía, la reducción del consumo, un uso de recursos más
equitativo, y distribución de fuentes energéticas de bajo impacto limpias y renovables", declaró el Movimiento
Mundial por los Bosques Tropicales, en respuesta a alegaciones hechas por los auto-proclamados corredores de
carbono. "Aunque sea casi un perogrullo decirlo, la voluntad política de los gobiernos será necesaria. Esta es
escasa, y cuando existe se tiene que enfrentar a intereses muy poderosos e implacables".
En un informe de 2005, el grupo ecologista internacional Amigos de la Tierra recomendó las siguientes
alternativas al comercio de carbono:
1) Alentar el debate y las negociaciones acerca de todas las distintas formas posibles de dividir equitativamente el
espacio de desecho de carbono existente, incluso aquellas en las que no interviene propiedad privada
comerciable.
2) Trabajar para que no se continúen explotando los combustibles fósiles que quedan, por ejemplo:
- Apoyando e interconectando los movimientos existentes (por ejemplo contra la excavación petrolera), dejando
sus áreas locales fuera de los límites en los que se habilita la minería, la perforación, la producción de energía,
etc.
-Apoyando la eficiencia energética, las energías renovables, las tecnologías de combustibles no fósiles y la
plantación responsable de árboles, pero sin que eso sea como contrapartida de continuar extrayendo
combustibles fósiles.
-Estableciendo reglamentaciones, impuestos u otras medidas que no partan del supuesto de que las
corporaciones ya son las propietarias de la capacidad de recirculación de carbono del mundo.
"Esto requerirá asegurarse de que la política del clima no esté confinada a espacios ocupados por políticos y
expertos sino que salga a la luz", declaró Amigos de la Tierra.
Ruiz Marrero es un periodista independiente y educador ambiental puertorriqueño. Es catedrático del Instituto de
Ecología Social y becado del Programa de Liderazgo Ambiental. El es además el director fundador del Proyecto
de Bioseguridad de Puerto Rico. Su página web bilingüe está dedicada a asuntos globales ambientales y de
desarrollo.
Fuentes:
- Amigos de la Tierra Internacional. "Naturaleza en Venta"
- Ricardo Carrere. "El Protocolo de Kyoto es un gran engaño". Entrevista con Radio Mundo Real, Febrero 2005.
- Declaración de Durban sobre el Comercio de Carbono
- Fondo Prototipo de Carbono del Banco Mundial
- Foro Boliviano sobre Medio Ambiente y Desarrollo
- Katoomba Group
- Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales
Fuente: Americas Program (Informe Especial del IRC Programa de las Américas)
Argentina creó el Fondo de Carbono
Fuente: El Litoral.com http://www.litoral.com.ar/index.php3/diarios/2005/09/01/tapa/?id_um=7418
Fecha: 1 septiembre 2005
Argentina se convirtió ayer en el primer país en desarrollo que crea un Fondo de Carbono, una iniciativa para
frenar la contaminación de la atmósfera mediante proyectos "limpios" que además apuntan a atraer inversiones y
generar empleos.
La puesta en marcha del Fondo Argentino de Carbono (FAC), que busca reducir la emisión de gases de efecto
invernadero y enfrentar el cambio climático, fue anunciada por el presidente del país, Néstor Kirchner, en un acto
celebrado en la Casa de Gobierno.
Después de firmar el decreto que pone en marcha la iniciativa, el jefe del Estado volvió a reclamar a las naciones
industrializadas que "salden su deuda ambiental con el resto del mundo" y cumplan los compromisos asumidos en
el Protocolo de Kioto.
El secretario argentino de Ambiente y Desarrollo Sustentable, Atilio Savino, dijo a EFE que la Argentina "ya
cuenta con unos 75 proyectos" destinados a generar reducciones de emisiones de gases contaminantes.
"Estas iniciativas pueden llegar a involucrar unos 30 millones de toneladas anuales de carbono, que equivalen a
unos 250 millones de dólares al año en ingresos por la transferencia de derechos de emisión", destacó.
Tras indicar que se "ha liderado el esfuerzo mundial para mitigar los impactos del cambio climático", Savino
sostuvo que "además de combatir la contaminación, el Fondo promoverá la llegada de inversiones y la creación
de empleos".
El FAC tiene por objetivo la promoción y el desarrollo de proyectos del denominado Mecanismo para un
Desarrollo Limpio (MDL), previsto en el Protocolo de Kioto, pacto de reducción de gases contaminantes que entró
en vigor en febrero pasado.
La creación del Fondo Argentino de Carbono marca un hito en este mercado, ya que los existentes hasta el
momento son de países industrializados demandantes de créditos de carbono y éste es el primero en su tipo de
una nación en desarrollo.
Kirchner reitero críticas
En tanto, Kirchner reiteró las críticas a las naciones industrializadas que había formulado durante la X Conferencia
de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (COP 10), que se llevó a cabo en Buenos Aires en diciembre
último.
"Exigimos que, así como ellos reclaman con altisonancia que los deudores paguen sus deudas financieras, se
dispongan a escuchar nuestro firme reclamo para que salden su deuda ambiental con el resto del mundo",
manifestó.
Según el gobernante, "el mapa mundial de la pobreza y el endeudamiento financiero es el mismo que marca la
ubicación de las extensiones de activos ambientales que producen el mayor aporte al mantenimiento de la
biodiversidad".
"Del mismo modo, el mapa mundial de los acreedores financieros es el mismo que ubica a quienes producen
mayor degradación ambiental y causan con ello el cambio del clima mundial que todos sufrimos", remarcó.
Fuente: EFE

¿Qué puede hacer Genetrix World Wide por su proyecto para emitir Bonos de Carbono?
Si bien este negocio comienza a partir de febrero de 2005 cuando los rusos dan quorum al Tratado de Kyoto
nosotros nos venimos entrenando desde hace muchos años. Participamos de un foro especializado en Cambio
Climático donde periodistas, científicos, meteorólogos aportan día a día al aprendizaje continuo. A continuación se
adjuntan algunos archivos que pueden resultar muy interesantes a aquellos que quieran profundizar el Mercado
de Bonos de Carbono.
Nosotros somos ecologistas y colaboramos en forma personal con organizaciones internacionales. El Mercado de
Bonos de Carbono es una oportunidad soñada para limpiar la naturaleza de nuestros países subdesarrollados y
obtener a cambio un dinero proporcional a lo que limpiemos por parte de empresas delos países desarrollados.
¡No se pierda una buena oportunidad de hacer dinero con su contaminación!! Contáctenos, juntos podremos
generar una propuesta creativa y rentable.
Elimine el basurero municipal de su comunidad y obtenga una renta.



